martes, 27 de junio de 2017

El farol

Era un día como cualquier otro; un día de esos que pareciera ser una copia exacta del día de ayer. Mientras caminaba para ir al trabajo siento una necesidad intensa de tomar un camino distinto. No sé muy bien cómo explicar lo que sentía en ese momento, no sabría muy bien como procesar la magnitud de la sensación interna que estaba teniendo en aquel momento. Pero no pude callar a la intuición y tome ese camino distinto.

Mientras andaba, observaba como los árboles se mecían al compás del viento, como si estuvieran descubriendo una melodía nueva. Las hojas de un otoño prepotente sonaban con cada paso que daba. El sonido de la gente se hacía más difuso, se escondía atrás del arrogante ruido del tren. La luna iluminaba como nunca antes lo había hecho. Ese día había salido con tiempo ya que desde el trabajo me habían avisado que me necesitaban una hora más tarde, así que traté de calmar mis pies y disfrutar de andar sin prisa alguna. Nunca había caminado por estos lados. Aquellas calles no me parecían para nada familiar. Cabe recalcar que ser un trotamundos no es algo que tenía en mente para mí. Si existiera una persona rutinaria, donde salirse de su camino habitual simbolizaba caos mental, ese seria yo. 

A lo lejos, casi sobre la media cuadra, un banco de madera me llamaba la atención. No parecía nada de otro mundo, pero otra vez aquella sensación intensa se apodero de mi, de mis pies y hizo acercarme a él. Reposo sobre el banco y espero que pase algo... nada. Cansado ya de estas sensaciones pienso en levantarme. Tenía que calmar mi intensa intuición que no hacía más que llamarme a lugares. Me levanto y casi como si me agarraran del brazo para retenerme, una voz me dijo:

ꟷEs loco ¿no?

Me sorprendo por un momento, no había nadie a mí alrededor. Estaba enloqueciendo probablemente. Pero la voz continuaba hablándome.

ꟷSé que me escuchaste y me alegra que así lo fuera. Ya estaba necesitando hablar con alguien y me parece que hoy vas a ser vos de quien pueda aprender.

Me volteo y lo veo. Realmente estaba teniendo un brote psicótico o el farol me estaba hablando. Me limpio los ojos y exclamo con miedo:

ꟷ¿Me hablaste?

ꟷObvio que te hablé, ¿Estas bien?ꟷ dijo la voz preocupándose por mi aterrada cara.

ꟷCreo que estoy enloqueciendo, ¿Cómo es que estas hablando?ꟷ pregunte curiosamente.

ꟷA veces me permito entrar en su mundo para hablar con ustedes, los humanos. Son algo muy particular ustedes ¿Lo sabias? Siempre mirando hacia abajo, siempre metidos en su mundo, pero muy pocos se dignan a levantar la vista y ver más allá. Hoy te vi haciéndolo y esto es lo que pasa cuando uno lo hace.

ꟷVer más allá… No sé a qué te referís pero hoy es un día de locos sin duda. Todavía no puedo creerlo. Si alguien me ve hablando con vos…

ꟷVan a pensar que estás loco ¿decís?ꟷ me interrumpió. Es que no escuchas cuando te hablo, las personas no ven más allá de sus vidas, no van a verte. Se preocupan por sus narices y solo les importa lo que están haciendo. Pero vos y yo somos distintos.

ꟷ¿Distintos?ꟷ pregunto.

ꟷSí, sí, eso mismo, distintos. Nos preocupa ver más allá, nos dejamos llevar por lo que sentimos. Por algo estamos hablando ahora ¿O no? Por eso también estoy acá, esa es mi misión en este mundo. Fui creado para iluminar pero no todos cumplimos solamente con lo que fuimos creados. De lo contrario, ustedes los humanos deberían nacer, reproducirse y morir. Sin embargo, hacen de cada vida algo particular y eso es lo que busco yo, eso es lo que me gusta de las calles.

ꟷ ¿De las calles?

Las calles tienen una esencia particular; hay algo en el cemento, las baldosas y las personas que la hacen especial. Miles de historias, miles de caminos distintos, miles de pensamientos y de vidas trascurren en un periodo tan corto de tiempo que pareciera abrumador. Estamos en contacto con miles y miles de historias que quieren ser contadas. O mejor aún, quieren ser descubiertas. Por eso tome la decisión de ver más allá de iluminar y creo que todos deberían hacerlo porque ¿Qué sentido tiene vivir simplemente para cumplir un mandato sino se puede soñar, crear, crecer, aprender y amar? He visto miles de personas en mi vida, cada uno con sus líos, pero cada uno tenía algo especial para hacer, cada uno tenía algo distintivo para dar. Sin embargo fallaban en lo mismo. Lo único que les hacía falta era ver más allá…



jueves, 27 de abril de 2017

Salto de valentía

Quizá a veces sea más simple de lo que pensamos. Nos enroscamos en pequeñas situaciones donde la mente termina siendo la protagonista de la escena y en verdad el que tiene que serlo es el corazón. Porque no se ama si no es de corazón, con sinceridad y simpleza. Amamos cuando actuamos siendo honestos con nosotros mismos o mejor dicho, siendo nosotros mismos. No hay consejo más grande, no hay fórmula más efectiva que ser uno mismo siempre. Porque allí se encuentra la verdadera esencia de la vida, en que dos almas sinceras se unan y se junten en un lazo de amor verdadero. Cuando dos corazones deciden saltar del pecho, ansiosamente, para abrazar al otro.

El amor no es un juego de tiro y recibo, el amor es dar sin esperar recibir pero sabiendo que algún día, todo aquello que damos se convertirá en un ciclo y esa persona que valore lo que realmente sos, te hará feliz. No importa cuántas cicatrices tenga tu corazón, cuántas dudas haya en tu mente, cuando tristeza haya en tu pasado, lo importante es saber seguir confiando en el amor. En ese sentimiento tan increíble que sana y hiere a veces, que nos hace soñar pero también llorar. Y todo comienza amándose a uno mismo, porque no se puede amar a otro si uno no está conforme con quien es. 

Las lágrimas que hoy podemos soltar no se comparan con la felicidad otorgada cuando encontramos la sinceridad del amor, la alegría de ser uno siendo dos, la simpleza de saber que cuando nos caemos siempre, pero siempre va a estar el otro para levantarnos, aún cuando la caída sea extrema. El amor no es un juego, es una decisión de valentía. Se necesita valor para ser uno mismo sin importar lo que digan, se necesita valor para sonreír cuando las cosas no salen como lo esperábamos pero sobre todas las cosas se necesita valor para dar tu corazón sin importar que hagan con el, porque de eso se trata esto, de eso se trata el amor... Es un salto de valentía.


Fuente de seguridad

En todo este desorden lo único que tengo seguro sos vos. Cuando mi vida empieza a tambalear, cuando lo que creía cierto resulta desechado o quebradizo, cuando las dudas inundan el sentido y el miedo se apodera de mi corazón, lo único que tengo seguro sos vos.

Te miro, veo en tus ojos tu alma, plácida y hermosa, paciente y grandiosa. Me sonreís, como si todos mis males fueran simplemente obra de mi imaginación, como si exagerar fuera lo que hice todo este tiempo y quizá estas en lo cierto, pero lo verdadero es que estás frente a mi y mi ansiedad se desvanece. Se pierde entre el viento y la marea, entre los vaivenes de una vida tormentosa. Me miras y entiendo que todo va a estar bien, que hay momentos en los que el destino decide ser misericordioso y me muestra un poco de su gracia. Te tengo frente a mi, tus manos acarician mi rostro y lo único que puedo hacer es desvanecerme frente a vos, unirme en un abrazo al alma y llorar como nunca antes lloré en mi vida. Mis penas caen en tu hombro, en tu pecho reposa mi cabeza maquinadora y mi corazón se enciende de a poco. Tus manos aprietan mi espalda, te acercas lentamente a mi oído y me decís que me querés. En ese instante vuelvo a tener el color que siempre tuve, levantó mi frente de tu pecho, con tus dulces manos secas mis lágrimas y me besas apasionadamente, como si aquel beso fuera el sello a mi angustia. 

Pronto empiezo a creer de nuevo en la paz, en la vida y entiendo que lo único seguro en esta vida es el amor que siento por vos porque, hermosa mía, nadie en esta vida te va a amar como lo hace alguien que encuentra esa paz en tu alma, esa esencia tan maravillosa en tus ser y esa felicidad desmedida cuando entiendo que a tu lado quiero estar para toda la vida.


lunes, 17 de abril de 2017

Ella es

Ella es la pequeña corazón de gigante
La que crea sonrisas cual dibujante,
La que mueve montañas con su semblante,
La que inspira versos a los poetas,
La que al sonreir cierra todas tus grietas.

Ella es el alma de la inocencia
La blanca paloma de la decencia,
La que al mirarte a tus temores silencia,
La que con su simpatía llena tu alma,
La que con sus presencia tus miedos calma.

Que decir de ella, si con solo una mirada
Con solo una sonrisa, un abrazo al alma,
Brinda paz, compasión y esperanza.
Porque su corazón un gran tesoro aguarda,
Que de a poco vaya rompiendo su coraza,
Y dejé ver su esencia más buscada
Por locos como uno que buscan sin cesar
Gente como ella que te hagan descansar.


lunes, 13 de marzo de 2017

Nostalgia y amor

Llegué al lugar un poco mas temprano de lo acordado. No era raro en mi la hiper puntualidad; era un defecto para algunos, una virtud para otros tantos. Yo simplemente me limitaba a ser yo mismo y patear. Era lo que había pensado, había mesas fuera del local para apreciar el hermoso decorado que la naturaleza presentaba en ese sitio, pero también había mesas dentro, casi como para resguardar un poco de intimidad y mantener entre pocos el momento que querías vivir. Me acerque al mesero, dije mi nombre para la reserva y poco a poco me fue llevando a nuestra mesa. Era afuera, naturalmente, ya que habíamos acordado de estar con los hermosos arbustos y flora que el lugar presentaba allí.

Me senté y me dispuse a pensar un poco en vos. Sabia que la puntualidad no era una cualidad que te caracterizara así que tenia tiempo para pensar... para pensarte. Me acuerdo el primer día que te vi, tímida, sentada en una silla tomando lo que tanto te había costado dejar. Me mirabas, desde lejos, casi como si no te importara ya mas nada. Tome un impulso de valentía y acudí a tu alma solloza para intentar de alguna manera sobreponerte a tu situación y ayudarte a sonreir un poco.

Buenas, ¿Me podría sentar un segundo por acá?ꟷTe dije mientras casi como si fuera una mención mas que una pregunta me depositaba en el asiento de al lado.

No veo por que no, esta noche no puede ser peor para miꟷ Me dijiste sin sacar la mirada a tu vaso de cerveza.

Me preguntaba justamente eso mientras te veía a la distanciaꟷDije intentando que sacaras la vista de aquella droga que te ataba.¿Hay algo en lo que pueda ayudarte para que descubras tu hermosa sonrisa esta noche?

¿Como sabes que tengo una hermosa sonrisa?ꟷ Al fin sacaste la vista del vaso y me miraste a los ojos directamente.

Ciertamente no lo se, pero creo que estoy a punto de descubrirlo.

Ese fue nuestro primer encuentro y desde allí hasta hoy hemos construido un hermoso camino juntos. Quizá fue una jugada del destino que nos pusiera en aquel bar ahogando las penas en cerveza. O quizá fuese algo mas, algo de circunstancia simplemente y una ligera suerte que me impulso a acercarme e intentar regatear una sonrisa tuya. Lo importante fue que sucedió sin mas. De ese bar nos fuimos a caminar por las calles, recorriendo un poco lo que la noche dejaba tras de si. Ruidos de sirenas, vagabundos pidiendo limosna mientras otros dormían sobre su cama de cartón, el silencio de oro para la creación de una historia como la nuestra. Es que necesitábamos de ese silencio un poco; el ruido nos había estado atormentando desde que pusimos el pie en aquel bar. Necesitábamos desconectarnos por un instante de nuestra vida y hacer un paréntesis a nuestra existencia. Lo particular, fue que decidimos hacerlo juntos y esa noche marcaría el principio del camino a nuestra maravillosa compañía posterior. 

Se estaba cumpliendo el recreo que me había tomado frente a tu espera, ya el trazo me quedaba corto para seguir recordándote, pero tuve el placer de ver que mientras volvía a la realidad, entrabas por la puerta del lugar. Vestida de rojo fuerte, tus rulos colgando frente a tu mejilla, la mirada perdida en el tiempo en que sentías que me habías hecho esperar mirabas para todos lados como si estuvieras buscando tu libertad. Hasta que por fin me miraste, sonreíste y viniste caminando hacia nuestra mesa. No podía pedir mas que verte venir hacia mi. Te sentaste, juntaste tus manos y me dijiste:

Perdón, lindo. Se me hizo tarde, ya me conoces. Espero que no te hayas aburrido en mi ausencia.

Para nadaꟷTe dije mientras sonreía picaramente.




viernes, 24 de febrero de 2017

Un tren a mi hogar

La gente pasaba delante mio. Sus mentes vagaban en los espacios del lugar, surcando sus pensamientos, inspeccionando donde estaba aquella persona que tanto habían deseado ver. Sus corazones gritaban al son de los sonidos metálicos de los trasportes. Se notaba la tensión en el ambiente; iban a reencontrarse después de un tiempo alejados. Quien sabrá cuanto tiempo, quizá unas semanas, quizá unos meses, quizá toda una vida. Lo único que era certero es que estaban a punto de escribir una historia nueva. Cada una de esas personas estaba esperando encontrarse con aquella persona que permitiría escribir un punto aparte y volver a reeditar la vida. 

Otras en cambio, estaban deseado tomar nuevos aires, desafiar a su destino y emprender un viaje para conocerse, empezar de cero y reencontrarse consigo mismo o con otra alma lejos de donde estábamos. Cada uno tenia una misión allí, un motivo por el cual estaba en aquella estación de tren. Mientras estaba sentado, leyendo el periódico del día de ayer, cansado ya de esperarte vi que tu tren estaba llegando. Mi corazón se acelero una vez mas, casi como aquel día en que te invite a salir por primera vez o parecido también al día en que te hable, tímidamente, con un rostro ruborizado como niño, para conocerte al fin. No nos veíamos hace un buen tiempo, nos había tocado la desgracia de encontrar trabajo separados, para sobrevivir, para solventar nuestro amor y crear un cierto tipo de estabilidad económica que nos permita vivir. Estábamos sacrificando algo preciado, algo hermoso que todas las parejas disfrutan. Estábamos sacrificando el placer de estar juntos y lo hacíamos porque nos amábamos. Sabíamos que iba a doler, que iba a costar, pero que íbamos a poder contra cualquier contratiempo. Es que nuestro amor era de lo mas puro; vivíamos a unas horas de distancia pero bastaba simplemente un tren para regresarnos a nuestro hogar.

Entre el humo del tabaco, las palomas que hacían su presencia como todos los días y el tumulto de gente que emocionaba salia al reencuentro de sus seres queridos, te vi. Lejos, allí en la distancia, caminabas y yo moría lentamente. Te amaba hasta cuando caminabas, cuando saludabas y cuando sonreías. Estabas mas hermosa que como te recordaba. Soltaste tus maletas y saliste a mi encuentro. Yo, petrificado, derramando una lagrima que contenía dentro suyo un alma agradecida y feliz, no pude mas que abrir los brazos para recibir aquella bala que impacto directamente en mi corazón. Nos abrazamos y fue eterno. Lo sabia, sabia que la distancia no iba a poder con nosotros. Me miraste, estabas de lo mas emocionada, y expresaste la frase que hasta hoy tengo en mi corazón resonando:

Que lindo es saber que basta solamente un tren para saber que volví a mi hogarꟷ.


miércoles, 8 de febrero de 2017

Juntos por siempre

Quisiste que todo sea perfecto, habíamos planeado esto desde el primer momento en que nos vimos. Me miraste, casi con la dulzura de aquel primer día en el que comenzaba nuestra historia. Me dijiste al oído las palabras mas dulces, mas esperanzadoras, mas seductoras que un hombre puede escuchar

Todo va a estar bien ꟷ Con un espíritu de seguridad increíblemente admirable, me tomaste la mano y sin despegar tu mirada de mi alma, me besaste como nunca antes lo habías hecho.

Quien diría que ese día ya estábamos cerrando un vinculo, un pacto de amor increíblemente grande. Estábamos declarándonos eternos, haciendo el acuerdo sagrado para que quede constancia del amor que nos tenemos a la vista del mismísimo Dios. Aquel fue el día mas hermoso de nuestra historia, pero no termino allí. Fuimos atravesando dudas, inseguridades, desafíos que la vida nos estaba presentando para hacernos mas fuertes. Todo era para que nuestro amor se fortaleciera, para que reafirmemos la hermosa decisión de compartir una vida juntos.

Hemos adquirido miles, que digo miles, millones de logros juntos. Nuestra primera casa, nuestro primer auto, nuestras obras, mis pinturas y tus libros, nuestros hijos, posteriormente nuestro nieto. Que hermosas sonrisas que presentaban aquel día, ¿Te acordás? Cuando les dimos el cachorro para el cumpleaños. Esas sonrisas tan inocentes, llegados a este punto, uno las valora diferente. La inocencia de un niño, su delicadeza a la vez que su rudeza para desempeñarse en el mundo hacen una combinación que posteriormente la vida nos la va quitando y nos volvemos tímidos, miedosos. Nos encontramos con el miedo a la vida, a la muerte, al futuro y al pasado, que aunque ya pasó sigue atormentándonos, a la incertidumbre y hasta del amor. Si, por mas absurdo que parezca, le tememos al mejor sentimiento, aquel que desde niño se va fomentando tan sutilmente. Nos vamos quebrando, los años nos sacan el brillo de la espontaneidad y nos hacen presos de nosotros mismos, mi amor.

Ya estamos en la cuerda floja, en el ultimo suspiro. Quería que supieras que lamento no haber podido darte todo lo que vos me das, aquellos regalos vespertinos, aquellos pequeños detalles que fríamente fui aceptando, tu incondicional amor, tu paciencia extrema por mis delirios de pintor grandioso que lo único que hacían eran hacerme olvidar que la mejor obra la tenia frente a mis ojos todo este tiempo. Quiero que sepas que, desde aquel día en que nuestras vidas se unieron, mi amor por vos fue creciendo cada día mas y hoy no es la excepción. Me gustaría que sepas que jamas te voy a olvidar y aunque este hospital no sea el lugar mas romántico para decírtelo, te voy a amar por siempre. Nos volveremos a ver cuando despiertes y, si no es así, esperame que en un ratito estaré llegando y estaremos cumpliendo nuestra hermosa promesa. Juntos por siempre.