lunes, 22 de enero de 2018

Lluvia, café y silencios

Llovía como nunca antes había visto. Era lunes, temprano, me había preparado el café. Hay algo mágico, algo atrayente, algo puro e inmaculado en el olor del café recién hecho. Se podrían escribir mil cuentos, cien poemas y diez canciones solamente por esa magnifica fragancia. Mientras tomaba de a sorbos, escuchaba las gotas caer una por una en la terraza. Un sonido relajante, un sonido transportador. Me llevo a una imagen, a un recuerdo que deseaba no recordar. Pero allí estaba, resonando en mi mente, la primera vez que te perdí. 

Eran los primeros días de otoño. Recuerdo que cuando caminabas por las calles no apreciabas el potencial de esta estación. Las hojas estaban en su lugar, el color verde todavía era parte del paisaje y el frío se hacia desear. Habíamos quedado para merendar en un lugar donde hacia tiempo quería invitarte. Un lugar que me habían recomendado y que accedí al mismo tiempo que lo vi. Tenia buenas vistas, la comida era deliciosa y el ambiente era cálido e intimo. Perfecto para lo que tenia pensado decirte. Ya no podía aguantar mas a este corazón, ya no podía soportar mas el silencio. Necesitaba decirte que me moría de amor por vos, que cada vez que me acostaba y que me levantaba tu nombre aparecía en mi mente, asaltándola y dejándola vacía. Tenia que decirte que estaba loco por vos, que te quería y que deseaba que lo nuestro tome otro color. Para mi sorpresa, las cosas se dieron de tal manera que la comida fue mala, la calidez dejo de estar presente y lo íntimo paso a ser incómodo. 

No sabia como empezar así que me lance diciéndote lo linda que estabas hoy, lo preciosa que te quedaba esa remera color nieve y el contraste que hacia con tus ojos. En ese momento, mi corazón decidió tomar el control y soltó todo lo que tenia guardado, todo lo que hacia tiempo necesitaba expresar... lo soltó sin mas. No pude evitar ver tu cara de sorpresa, de alegría pero a la vez de miedo. Tu rostro paso por mil etapas, mil sensaciones y me dejo en silencio. Pasaron minutos hasta que abriste tu boca para decirme que lo sentías, que no sabias como reaccionar, que no sabias lo que tenias en la cabeza. Me intentaste explicar el nudo de tus sentimientos, la maraña de pensamientos que asaltaban tu mente y te dejaban sin actuar. No sabias como llevar adelante esta realidad. Mi mente lo entendió, pero mi corazón sufrió por las malditas expectativas que siempre se crea. Merendamos y al rato te acompañe a tu casa. Había silencios que decían mas que nuestras palabras, miradas que expresaban mas sentimientos que nuestros dichos. Había mucho miedo, inseguridad e incertidumbre. Cuando volvía a casa después de dejarte, no podía dejar de pensar en el futuro, en nuestra relación, en como seguiríamos. Me dio ansiedad, entre en pánico y tuve que parar para pensar y tranquilizarme. En ese momento no sabía todo lo que pasaría con el correr de los días...

La lluvia me trajo este recuerdo y ahí estaba, sentado, mirando por la ventana hasta que tus manos rodearon mi pecho. Un beso se adelanto para hacerme cosquillas en el cuello, pero también en el corazón. "Buen día" fueron tus palabras y al girarme te vi. Poniendo café en tu taza, aquella que te regalé en nuestro aniversario, te sentaste al lado mio y seguimos mirando la lluvia caer, en silencio. Ese mismo silencio que nos daba miedo, inseguridad e incomodidad hoy se convirtió en nuestra paz, en nuestra seguridad, en nuestra identidad.  



domingo, 21 de enero de 2018

Dulce miel

Caramelo de miel,
Dulce sabor de piel,
Con tus ojitos color café,
Mira qué bien te ves.

Sonrisa de kermés,
Fresca risa de niñez,
Con tus manos de papel,
Abraza mí alma, otra vez.



martes, 9 de enero de 2018

Te regalo

La luna es testigo de las noches eternas que he pasado soñandote despierto. Desde que llegaste todo es distinto. Las noches se volvieron escenas de una película recurrente; me acuesto e inmediatamente me encuentro con tu sonrisa. ¿Quien podría dormir cuando enfrente se posa semejante obra de arte? ¿Quien no temblaría al sentir aquella alma rondando libre por los pensamientos? 

Sos el alma que da letras al que no puede escribir, aire al que no puede respirar, alas al que olvidó volar. Es que es imposible, impensado e incoherente quedar intacto cuando sonreís. La frescura de tu esencia, la hermosura de tu mirada, la calidez de tu corazón hace que uno se sienta lleno y libre. Quiero que entiendas por un segundo el enorme valor que tenés, que por un instante comprendas el tesoro que Dios plantó en tu corazón, y si por aquellas casualidades de la vida lo olvidás, quiero recordártelo cada día de tu vida. 

Verte volar, verte realizada, verte amada, verte feliz se convirtió en una meta que voy a perseguir. Es por eso que te regalo estos brazos para cuando te sientas débil, estás piernas para cuando te cuente caminar, estos oídos para cuando necesites reposar tus palabras, este corazón para cuando el tuyo este cansado, estás palabras para cuando te olvides lo que sos, estás manos para acariciar tu alma y está sonrisa que, sin lugar a dudas, desde hoy tiene tu nombre.



viernes, 29 de diciembre de 2017

Pecado de sinceridad

Ya no quiero ser más fuerte. O por lo menos no puedo aparentarlo más. Te quiero, así sin vueltas, pero también tengo miedo. Miedo que mires el desastre que tengo en los sentimientos. Los nudos que nunca pude desatar y el corazón débil y cansado que llevo dentro. Tengo miedo de no darte lo que esperás, de no saber entender el juego del amor y de pecar por sinceridad. Miedo a que elijas la opción más fácil, a qué busques a alguien que pueda suplir el vacío que quieras llenar. Alguien que tenga más experiencia y que no dude antes de avanzar. 

No tengo mucho más que ofrecerte, salvo está alma sincera y miedosa. Mis letras y un detallista que muchas veces se pasa de perfeccionista. Soy inseguro de mí mismo, de lo que puedo dar. Soy inseguro también de que alguien pueda siquiera pensar en quererme. Ya ni recuerdo lo que se siente y ese olvido me mata. Tengo un corazón que late más fuerte de lo que puedo pensar. A veces tanto que se apodera de mi razón de ser y el que gobierna pasa a ser él. Pero hay una cosa que si puedo prometerte. Hay algo que, poniendo las manos en fuego, puedo decirte sin dudarlo. Voy a luchar cada día de mi vida por tu felicidad.

Soy un adicto a tu sonrisa. Es que quiero ver tu mejor versión, quiero saborear tus labios y sentir tu corazón latiendo de felicidad. Quiero que vivas tus sueños, quiero apoyarte en todo  lo que te propongas. Quiero ser tu andamio, tu sostén cuando los días se vuelvan grises y sea difícil volver a sonreír. Quiero ser tu refugio, un lugar seguro a donde puedas acudir. Quiero ser los brazos que te abracen, las manos  que te acaricien y los labios que te besen. Voy a luchar cada día por darte lo mejor. Aún con estos miedos, sé que si me aceptás cómo soy no voy a cansarme nunca de buscar hacerte bien. Prefiero pecar por sinceridad que llorar por no haberlo intentado. 

Soy esto simplemente, lo que ves y lo que te enseño. Soy esto qué es difícil de explicar, una maraña de sentimientos encontrados y un inseguro que tiene miedo y admiración al amor. Un loco que desea fervientemente que seas feliz y disfruta verte sonreír. Soy este loco que puede  pasar horas mirando la hermosura de tu rostro, la delicadeza  de tu sonrisa y la frescura de tu alma. Soy lo que soy, pero soy tuyo enteramente.


lunes, 27 de noviembre de 2017

Ángel anestesiado

Encarcelada en tus propios miedos
encontraste un lugar entre las rejas
de lugares fríos y desolados
donde preso esta todo lo que reflejas.

Tus alas casi no pueden volar;
Tus esperanzas cargadas de pesadez,
intentan aventajarse para salir y visitar,
pero te encuentran frustrada otra vez.

Dejame romper con aquella barrera
que de años fuiste construyendo.
Dejame hacerte sentir la primavera
y dejar que tus miedos se vayan yendo.

No estas sola, ángel anestesiado.
Ni por un instante voy a dejarte.
Apreta mi mano y salgamos volando
Porque siempre en mi corazón voy a amarte.




viernes, 24 de noviembre de 2017

El tiempo decidirá

Te vi por primera vez ya ni se cuando. Me acuerdo que, al verte, no pude apreciar verdaderamente lo bonita que eras. Recuerdo, muy fugazmente, que había algo que me llamaba la atención de vos, pero no logré identificar bien el qué. Pasó el tiempo y comenzamos, por esas vueltas de la vida, a hablarnos mas y conocernos. Y fue ahí donde descubrí lo que me había llamado la atención aquella primera vez que pude observarte. Tenias una sonrisa extremadamente hermosa. Es que no era solamente la sonrisa lo que me atrajo, sino todo su contexto. Cuando sonreís, emana de vos una esencia propia de tu alma que te envuelve y te llena de paz. Cuando sonreís, es imposible mirar para otro lado, hacerse el distraído o simplemente no dejarse llevar. Tu sonrisa atrapa al alma de quien la esta viendo y no la deja escapar.

Fue así que, poco a poco, mi corazón fue encontrando una nueva fuente de vida. Cierto es que poco nos conocemos, que no hablamos lo suficiente como para saber los recovecos de la vida de cada uno. Pero aun en ese desconocimiento, aun en esa intriga e incertidumbre, puedo decir que verdaderamente hay amor a primera vista. Muchos suelen confundir amor a primera vista con enamoramiento a primera vista. Cuando hay amor, simplemente por ver a alguien y compartir un momento, no significa que sea el amor de tu vida, no significa que sea un flechazo del mismísimo cupido que impacta en tu corazón, no. Lo que significa es que algo de esa persona, algo de su alma, algo de su esencia, te trasmite este increible sentimiento. El amor no es solamente enamoramiento, el amor es un sentimiento mas puro, mas rico, mas increíblemente amplio que abarca mucho mas que el romance. 

Algo de mi encontró consuelo, encontró paz, encontró amor cuando vio tu sonrisa por primera vez. Cuando sintió su adorable simpática, tu notada timidez y tu inocencia preciada. Algo de mi conectó con vos aquel día en que por primera vez entablamos una conversación; aunque estábamos tímidos los dos, fue hermoso nuestro casual encuentro. La vida muchas veces te sorprende presentándote personas que uno nunca esperaría encontrar. Hoy tengo la maravillosa oportunidad de charlar con vos, de conectar y de conocerte más, saber cual es tu mundo, tus sueños, tus miedos y cómo es verdaderamente tu alma. Por lo demás, el tiempo decidirá. 


lunes, 30 de octubre de 2017

Amanecer

Mirar los ojos de una persona puede decir mucho. Estamos en tiempos donde raramente las personas se detienen y dejan que el silencio de sus miradas hablen. Pero vos eras diferente; fue tu curiosidad, tu incansable sed de aprender lo que hizo que me enamorara. 

Recuerdo que hacia mucho frío aquel día, era algo totalmente inesperado en mi, pero como es de costumbre, solo yo esperaba que el clima sea diferente. Te esperé casi media hora, parado frente a aquella puerta donde estabas arreglándote para salir. A pesar del frío, sabía que aquella espera iba a tener una cálida sensación de amor y así fue. Saliste por esa puerta, tus ojos estaban achinados por tu repentina levantada. Me miraste, me pediste perdón y me abrazaste. Que ilusa eras, era imposible que me enoje si con solo verte mi orgullo tiembla y sale corriendo. Me agarraste la mano y nos dispusimos a caminar por aquel camino en dirección a la playa. 

Eran casi las cinco de la mañana, la arena chocaba contra nuestras piernas que dormidas aun intentaban sincronizarse para caminar. Después de andar durante minutos llegamos a la inmensa playa y casi en el horizonte se podía apreciar un poquito de luz del sol naciente. 

Apurate que va a empezar a salir el sol me dijiste y corrimos como dos locos por aquella costa

Llegamos a una inmensa piedra que podía fácilmente servirnos de mirador. Nos sentamos y casi como si el tiempo estuviera a nuestro favor empezó a amanecer. El cielo empezó a tornarse de un color anaranjado, los pájaros empezaron a cantar y anunciar que el sol había despertado de su siesta. Empezaste a reír y no pude evitar mirarte y preguntarte:

ꟷ¿De que te reís?
ꟷNo, de nadaꟷ me dijiste y seguiste mirando el amanecer.
ꟷ¿Como que nada? Dale, decimeꟷ insistí.
ꟷEs que siempre soñé con ver un amanecer y ahora que lo vemos juntos, siento que no hay lugar en el mundo donde quiera estar ahora mismo que no sea al lado tuyo, viendo esto.

No pude evitar sonreir, mis ojos empezaron a quebrarse y mi alma encontró una paz que solo ella podía darme. La miraba y no podía dejar de pensar en que era la mujer de mi vida, el amor que siempre había soñado tener.

ꟷTe estas perdiendo el amanecer, deja de mirarme y mira eso, es lo mas hermoso que vi jamásꟷ me decías, pero lo que no sabias era que verdaderamente estaba mirando lo mas hermoso que había visto jamás.