lunes, 30 de octubre de 2017

Amanecer

Mirar los ojos de una persona puede decir mucho. Estamos en tiempos donde raramente las personas se detienen y dejan que el silencio de sus miradas hablen. Pero vos eras diferente; fue tu curiosidad, tu incansable sed de aprender lo que hizo que me enamorara. 

Recuerdo que hacia mucho frío aquel día, era algo totalmente inesperado en mi, pero como es de costumbre, solo yo esperaba que el clima sea diferente. Te esperé casi media hora, parado frente a aquella puerta donde estabas arreglándote para salir. A pesar del frío, sabía que aquella espera iba a tener una cálida sensación de amor y así fue. Saliste por esa puerta, tus ojos estaban achinados por tu repentina levantada. Me miraste, me pediste perdón y me abrazaste. Que ilusa eras, era imposible que me enoje si con solo verte mi orgullo tiembla y sale corriendo. Me agarraste la mano y nos dispusimos a caminar por aquel camino en dirección a la playa. 

Eran casi las cinco de la mañana, la arena chocaba contra nuestras piernas que dormías aun intentaban sincronizarse para caminar. Después de andar durante minutos llegamos a la inmensa playa y casi en el horizonte se podía apreciar un poquito de luz del sol naciente. 

Apurate que va a empezar a salir el sol me dijiste y corrimos como dos locos por aquella costa

Llegamos a una inmensa piedra que podía fácilmente servirnos de mirador. Nos sentamos y casi como si el tiempo estuviera a nuestro favor empezó a amanecer. El cielo empezó a tornarse de un color anaranjado, los pájaros empezaron a cantar y anunciar que el sol había despertado de su siesta. Empezaste a reír y no pude evitar mirarte y preguntarte:

ꟷ¿De que te reís?
ꟷNo, de nadaꟷ me dijiste y seguiste mirando el amanecer.
ꟷ¿Como que nada? Dale, decimeꟷ insistí.
ꟷEs que siempre soñé con ver un amanecer y ahora que lo vemos juntos, siento que no hay lugar en el mundo donde quiera estar ahora mismo que no sea al lado tuyo, viendo esto.

No pude evitar sonreir, mis ojos empezaron a quebrarse y mi alma encontro una paz que solo ella podía darme. Me miraba y no podía dejar de pensar en que era la mujer de mi vida, el amor que siempre había soñado tener.

ꟷTe estas perdiendo el amanecer, deja de mirarme y mira eso, es lo mas hermoso que vi jamásꟷ me decías, pero lo que no sabias era que verdaderamente estaba mirando lo mas hermoso que había visto jamás. 


jueves, 7 de septiembre de 2017

Morir con palabras

Dejame guardar un momento, un instante, un conjunto de segundos de felicidad para la eternidad. Dejame elegir una situación para atesorarla, volver a ella cada vez que me siento débil, que mis piernas empiezan a temblar, que mi corazón empieza a desesperarse, que la vida se me ponga cuesta arriba. Dejame volver cada vez que tenga miedo, que sienta que no puedo seguir. Dejame llenarme de ese amor, de esa paz que solo vos me das. Quiero revivir por siempre el momento en que levantaste tu vista, abriste tus hermosos ojos y los depositaste en mi alma. Me miraste y fue tan fuerte que tiemblo al escribir estas palabras. Fue tan puro que mis ojos se llenan de lágrimas de felicidad solo de recordarlo, mi melancolía empieza a aflojar y recordarte me hace sentirme vivo. 

Porque de esto se trata la vida, no de cumplir con cierto estatus social, no de lograr tener lo necesario para sobrevivir, sino de llenarse de sensaciones verdaderas. El amor es una de ellas y la fuerza con la que tu mirada estaba cargada esa tarde fue el motor que mi corazón necesitaba. Tus palabras, tus gestos, tu sonrisa contagiosa, tu frescura, tu sutil inocencia, todo esto y más, fueron caricias a mi alma. Encontrarte fue lo mejor que me paso este último tiempo y no hablar, no poner en palabras esta declaración, sería un pecado que no podría perdonarme. Es que te quiero, así tan simple como eso, te quiero en tus silencios y en tus palabras, en tu luz y en tu oscuridad, en tus miedos y en tus aciertos, en lo descubierto y en la intriga, en lo escrito y en lo que esta por escribirse. 

Sé que podemos escribir algo juntos, sé que la vida no se detiene en un momento precioso. También sé que hay que ser paciente, que todo llega a su justo tiempo, que lo peor que se puede hacer en esta vida es forzar algo que tiene su tiempo propio. Pero me tomo el atrevimiento de poner en palabras algo que me apasiona, me moviliza y me hace sentir vivo. Será que mi sensibilidad es algo más exagerada que el resto, pero me hace feliz saber que puedo escribir sobre vos, que puedo sentir este sentimiento exagerado, esta locura infravalorada que es el amor. Lo llevo a mi manera, como encontré hacerlo, porque aprendí que es preferible morir con palabras que vivir a silencios. 


martes, 15 de agosto de 2017

Infinito

Simplemente era y eso bastaba.

Me miraba, bajaba la vista y la volvía a subir. Se acomodaba el pelo en la oreja y sonreía tímidamente. El sol hacía que sus ojos se achicaran pero engrandecía la mezcla de amarillo y verde de su mirada.  Son de esas miradas que atacan directamente al corazón, lo abrazan y no lo dejan escapar. Su respiración empezaba a acelerarse, sabia que algo estaba por llegar. Movía sus dedos, se le notaban los nervios. Con su mano libre tomo de su mano nerviosa y, cruzando los dedos, la resguardo en su vientre. Sus mejillas empezaron a ruborizarse y eso la hacia mas hermosa de lo que era. 

La miro, nos miramos, nuestras almas se miran, se abrazan y se funden. Me acerco lentamente, corro de su rostro un atrevido mechón de pelo que impedía lo que ya estaba escrito. El mundo lo sabía, todas y cada una de las personas que estaban ahí sabían lo que estaba por llegar. Un momento crucial en la vida de ambos, un antes y un después en su historia. Acaricio su mentón, subo hasta llegar hasta su oreja y, en un salto de valentía, la beso. 

Miles y miles de sensaciones empiezan a aflorar. Al instante cerramos los ojos y nos disponemos a olvidarnos del mundo por un momento y volar. Eramos uno, eramos infinito. 


miércoles, 2 de agosto de 2017

Tan simple y tan complejo

Te tengo en mente, te siento y a la vez no estas. Me desgarro por mantener en silencio lo que el corazón, cansado y penoso, angustia poder sacar a relucir. Es que me desvivo desde el momento en que mis ojos depositaron su mirada en tu alma. Sentirte frente a mi fue lo mas fuerte que me paso en esta vida y siento que si no te lo digo, si no te explico que en mi hay un completo desastre de sentimientos, siento que jamas lo sabrás. 

No soy la mejor persona simulando u ocultando sentimientos. Creo que es evidente que, mientras mas hablamos, mientas mas nos conectamos, mi corazón te muestra pequeñas pruebas de este loco sentimiento en mi ser. Pero me desgarra el silencio, me hace mal pensar que hay una posibilidad de escribir una historia juntos, de que podamos conectar nuestras almas, sentirnos uno y disfrutar de esta vida de a dos. Tu locura, tu simpatía, tu inocencia y tu delicadeza, robaron mi corazón. 

Pero acá sigo, censurando. Si algún día me animo a decirte que me gustas, quiero que sepas que fue por una lucha interna muy fuerte. No fue simplemente por decir esas dos palabras tan simples y a la vez tan complejas. Fue porque decidí que valía la pena el riesgo. Decidí que valía la pena arriesgar lo que tenemos por algo mas, por un premio mayor. Pero si de nuevo me encuentro frente al silencio, quiero dejar por escrito que sos la persona mas hermosa que conocí y que, tan simple y tan complejo, me gustas. 


martes, 27 de junio de 2017

El farol

Era un día como cualquier otro; un día de esos que pareciera ser una copia exacta del día de ayer. Mientras caminaba para ir al trabajo siento una necesidad intensa de tomar un camino distinto. No sé muy bien cómo explicar lo que sentía en ese momento, no sabría muy bien como procesar la magnitud de la sensación interna que estaba teniendo en aquel momento. Pero no pude callar a la intuición y tome ese camino distinto.

Mientras andaba, observaba como los árboles se mecían al compás del viento, como si estuvieran descubriendo una melodía nueva. Las hojas de un otoño prepotente sonaban con cada paso que daba. El sonido de la gente se hacía más difuso, se escondía atrás del arrogante ruido del tren. La luna iluminaba como nunca antes lo había hecho. Ese día había salido con tiempo ya que desde el trabajo me habían avisado que me necesitaban una hora más tarde, así que traté de calmar mis pies y disfrutar de andar sin prisa alguna. Nunca había caminado por estos lados. Aquellas calles no me parecían para nada familiar. Cabe recalcar que ser un trotamundos no es algo que tenía en mente para mí. Si existiera una persona rutinaria, donde salirse de su camino habitual simbolizaba caos mental, ese seria yo. 

A lo lejos, casi sobre la media cuadra, un banco de madera me llamaba la atención. No parecía nada de otro mundo, pero otra vez aquella sensación intensa se apodero de mi, de mis pies y hizo acercarme a él. Reposo sobre el banco y espero que pase algo... nada. Cansado ya de estas sensaciones pienso en levantarme. Tenía que calmar mi intensa intuición que no hacía más que llamarme a lugares. Me levanto y casi como si me agarraran del brazo para retenerme, una voz me dijo:

ꟷEs loco ¿no?

Me sorprendo por un momento, no había nadie a mí alrededor. Estaba enloqueciendo probablemente. Pero la voz continuaba hablándome.

ꟷSé que me escuchaste y me alegra que así lo fuera. Ya estaba necesitando hablar con alguien y me parece que hoy vas a ser vos de quien pueda aprender.

Me volteo y lo veo. Realmente estaba teniendo un brote psicótico o el farol me estaba hablando. Me limpio los ojos y exclamo con miedo:

ꟷ¿Me hablaste?

ꟷObvio que te hablé, ¿Estas bien?ꟷ dijo la voz preocupándose por mi aterrada cara.

ꟷCreo que estoy enloqueciendo, ¿Cómo es que estas hablando?ꟷ pregunte curiosamente.

ꟷA veces me permito entrar en su mundo para hablar con ustedes, los humanos. Son algo muy particular ustedes ¿Lo sabias? Siempre mirando hacia abajo, siempre metidos en su mundo, pero muy pocos se dignan a levantar la vista y ver más allá. Hoy te vi haciéndolo y esto es lo que pasa cuando uno lo hace.

ꟷVer más allá… No sé a qué te referís pero hoy es un día de locos sin duda. Todavía no puedo creerlo. Si alguien me ve hablando con vos…

ꟷVan a pensar que estás loco ¿decís?ꟷ me interrumpió. Es que no escuchas cuando te hablo, las personas no ven más allá de sus vidas, no van a verte. Se preocupan por sus narices y solo les importa lo que están haciendo. Pero vos y yo somos distintos.

ꟷ¿Distintos?ꟷ pregunto.

ꟷSí, sí, eso mismo, distintos. Nos preocupa ver más allá, nos dejamos llevar por lo que sentimos. Por algo estamos hablando ahora ¿O no? Por eso también estoy acá, esa es mi misión en este mundo. Fui creado para iluminar pero no todos cumplimos solamente con lo que fuimos creados. De lo contrario, ustedes los humanos deberían nacer, reproducirse y morir. Sin embargo, hacen de cada vida algo particular y eso es lo que busco yo, eso es lo que me gusta de las calles.

ꟷ ¿De las calles?

Las calles tienen una esencia particular; hay algo en el cemento, las baldosas y las personas que la hacen especial. Miles de historias, miles de caminos distintos, miles de pensamientos y de vidas trascurren en un periodo tan corto de tiempo que pareciera abrumador. Estamos en contacto con miles y miles de historias que quieren ser contadas. O mejor aún, quieren ser descubiertas. Por eso tome la decisión de ver más allá de iluminar y creo que todos deberían hacerlo porque ¿Qué sentido tiene vivir simplemente para cumplir un mandato sino se puede soñar, crear, crecer, aprender y amar? He visto miles de personas en mi vida, cada uno con sus líos, pero cada uno tenía algo especial para hacer, cada uno tenía algo distintivo para dar. Sin embargo fallaban en lo mismo. Lo único que les hacía falta era ver más allá…



jueves, 27 de abril de 2017

Salto de valentía

Quizá a veces sea más simple de lo que pensamos. Nos enroscamos en pequeñas situaciones donde la mente termina siendo la protagonista de la escena y en verdad el que tiene que serlo es el corazón. Porque no se ama si no es de corazón, con sinceridad y simpleza. Amamos cuando actuamos siendo honestos con nosotros mismos o mejor dicho, siendo nosotros mismos. No hay consejo más grande, no hay fórmula más efectiva que ser uno mismo siempre. Porque allí se encuentra la verdadera esencia de la vida, en que dos almas sinceras se unan y se junten en un lazo de amor verdadero. Cuando dos corazones deciden saltar del pecho, ansiosamente, para abrazar al otro.

El amor no es un juego de tiro y recibo, el amor es dar sin esperar recibir pero sabiendo que algún día, todo aquello que damos se convertirá en un ciclo y esa persona que valore lo que realmente sos, te hará feliz. No importa cuántas cicatrices tenga tu corazón, cuántas dudas haya en tu mente, cuando tristeza haya en tu pasado, lo importante es saber seguir confiando en el amor. En ese sentimiento tan increíble que sana y hiere a veces, que nos hace soñar pero también llorar. Y todo comienza amándose a uno mismo, porque no se puede amar a otro si uno no está conforme con quien es. 

Las lágrimas que hoy podemos soltar no se comparan con la felicidad otorgada cuando encontramos la sinceridad del amor, la alegría de ser uno siendo dos, la simpleza de saber que cuando nos caemos siempre, pero siempre va a estar el otro para levantarnos, aún cuando la caída sea extrema. El amor no es un juego, es una decisión de valentía. Se necesita valor para ser uno mismo sin importar lo que digan, se necesita valor para sonreír cuando las cosas no salen como lo esperábamos pero sobre todas las cosas se necesita valor para dar tu corazón sin importar que hagan con el, porque de eso se trata esto, de eso se trata el amor... Es un salto de valentía.


Fuente de seguridad

En todo este desorden lo único que tengo seguro sos vos. Cuando mi vida empieza a tambalear, cuando lo que creía cierto resulta desechado o quebradizo, cuando las dudas inundan el sentido y el miedo se apodera de mi corazón, lo único que tengo seguro sos vos.

Te miro, veo en tus ojos tu alma, plácida y hermosa, paciente y grandiosa. Me sonreís, como si todos mis males fueran simplemente obra de mi imaginación, como si exagerar fuera lo que hice todo este tiempo y quizá estas en lo cierto, pero lo verdadero es que estás frente a mi y mi ansiedad se desvanece. Se pierde entre el viento y la marea, entre los vaivenes de una vida tormentosa. Me miras y entiendo que todo va a estar bien, que hay momentos en los que el destino decide ser misericordioso y me muestra un poco de su gracia. Te tengo frente a mi, tus manos acarician mi rostro y lo único que puedo hacer es desvanecerme frente a vos, unirme en un abrazo al alma y llorar como nunca antes lloré en mi vida. Mis penas caen en tu hombro, en tu pecho reposa mi cabeza maquinadora y mi corazón se enciende de a poco. Tus manos aprietan mi espalda, te acercas lentamente a mi oído y me decís que me querés. En ese instante vuelvo a tener el color que siempre tuve, levantó mi frente de tu pecho, con tus dulces manos secas mis lágrimas y me besas apasionadamente, como si aquel beso fuera el sello a mi angustia. 

Pronto empiezo a creer de nuevo en la paz, en la vida y entiendo que lo único seguro en esta vida es el amor que siento por vos porque, hermosa mía, nadie en esta vida te va a amar como lo hace alguien que encuentra esa paz en tu alma, esa esencia tan maravillosa en tus ser y esa felicidad desmedida cuando entiendo que a tu lado quiero estar para toda la vida.