martes, 6 de enero de 2015

Silencio mortal

Mirándote una vez más,
tratando de hacer callar las voces,
me encuentro frente a tu ser
y ya no sé qué hacer.

Pensando que ya he olvidado
aquel deseo que tenía por vos.
Quizá sea un juego del destino,
quizá sea una falsa ilusión mía,
quizá sea un enigma sin descubrir.

Pero apareciste sin pedir permiso,
te metiste en mi mente a los gritos
ya nada podría cambiarte,
ya nadie podría ocupar tu lugar.


¿Qué podré hacer? Mi cabeza va a estallar.
Cuando te veo todo tiene sentido,
mi vida cobra color al ver tu sonrisa
llenas mi alma, me devuelves aquello
que he buscado sin cesar durante años.

Pero me encuentro solo aquí,
observando tú hermoso cabello,
telas finas sobre tu cabeza
que al viento hacen enaltecer.

Me encuentro aquí, observando
la mirada que traes bajo esas pantallas.
Que causa mi insomnio y mi desvelo
mi fuga y mi encuentro.

El miedo corre por mis venas,
no sé qué decirte, no sé cómo mirarte.
La ansiedad hace temblar mis piernas
y vos solo te me quedas mirando,
pensando que quizá he perdido la cabeza.

Es que vives dentro mío, vives en mi mente.
Cada día intento mantenerte viva
intento poder abrazarte y
ya nunca poder despegarme de vos.

Pero simplemente me quedo
perplejo ante tu despedida.
Un beso en una mejilla, y un abrazo
me dicen que quizá nunca seas para mí
y que he perdido otra oportunidad
de decirte lo mucho que te amo.





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