lunes, 12 de octubre de 2015

Un amor encontrado

Respirar era algo nuestro. El aire lo compartíamos, así como también la pasión, el amor y el miedo. Estábamos creando futuro, lo sabíamos, pero el miedo es algo que cuando aparece en escena es muy difícil sacarlo del papel principal. Sin embargo yo no podía pensar en otra cosa que en ella. Mirarla al natural, sentirla cerca mio y surcar esos preciosos labios era lo mas hermoso que la vida me podía haber regalado. Sentir su mano sobre la mía, su pecho sobre el mio y su respirar en mi nuca. Era algo mágico, algo inigualable; jamas pensé que la felicidad se resumía en un simple momento, un simple instante: cuando ella estaba conmigo. 

Ni aunque el cielo se caiga, ni la tormenta mas fuerte azote nuestro barco, ni la vida se torne cuesta arriba y nos cueste ver el horizonte al cual nos dirigíamos. Ni aunque el miedo se apodere de nosotros y nos nuble la vista. Yo jamás dejaré de amarte. Sos todo para mi, mi cielo y mi suelo, mi día y mi noche, mi felicidad y mi descanso. Nada podrá jamás apagar el fuego que un día se encendió en nosotros, cuando por primera vez nuestras almas palparon el sentido perfecto de un amor encontrado. 




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