jueves, 29 de enero de 2015

Aún lo creo

Creía en un mundo sin fronteras,
Donde nadie era más que otro, donde reíamos sin cesar.
Creía en un mundo donde no importaban las banderas,
Donde el color de nuestra piel no nos hacía ganar.

Creía en un mundo de libertad,
Donde las cadenas del alma no existían,
Donde la imaginación era la máxima autoridad
Y, como un río sin caudal, nuestros sueños fluían.

Creía en un mundo alegre y lleno de paz
Donde las alegrías eran compartidas.
Creía en un mundo sin una furia voraz,
Que destruye todo dejando las esperanza vencidas.

Me niego a dejar de creer
Que es posible un mundo mejor.
Que si juntamos nuestras manos lo podemos hacer,
Y esta utopía no quedará como un simple rumor.

Aun lo creo, aun lo anhelo.
En la vida no todo es lluvia y dolor,
Hay una luz de salvación, basta mirar al cielo
Para darnos cuenta donde realmente está el valor.

Juntos, con amor y paciencia,
La vida puede ser un lugar mejor.
Donde vivir sea una armonía y la sonrisa su esencia,
Donde la paz reine y la esperanza sea su señor.




jueves, 22 de enero de 2015

Dejá que el momento te viva

Vive el momento. No, mejor aún, deja que el momento te viva. La vida no es más que un conjunto de momentos. Nos levantamos todas las mañanas para afrontar diferentes momentos durante el día que van a ir conformando lo que realmente somos. Así mismo, cada día es una nueva oportunidad, cada día es un nuevo amanecer y la vida te lo plantea para que lo disfrutes. Nos pasamos la vida intentando pensar que hacer, ideando estrategias para afrontar el futuro y así poder salir victorioso del mismo. Esto no está del todo mal, es más, es necesario en cierto sentido. Pero aún más necesario es que el momento te viva.

Sí, podrás pensar que quizá no estés preparado ni tengas las mejores herramientas para afrontar al momento; efectivamente, ese es el motivo por el cual el momento nos tiene que vivir a nosotros. Si logramos realizar que el momento realmente nos viva, podremos entender que es lo que está en nuestro interior. Cometeremos errores, seguro además; pero en la vida muchas veces hay que cometer errores, algunos efectivamente son errores, pero otros  nos daremos cuenta de que el mayor error de todos fue no haberlo intentado.


Simplemente dejá de hacerte problemas por cuestiones sin sentido o por situaciones que te exceden completamente. Deja que el momento te viva, dejate sorprender con lo que la vida tiene preparada para vos. Sonreí, disfruta y alegrate por las pequeñas cosas, así las más grandes sentirás el doble de felicidad. Sorprendete, supérate y crece con cada momento que te toque vivir. Mantenete siempre alerta a lo que la vida te quiere decir, abrí bien los ojos y siempre intenta aprender más y más. La vida no es simple, es verdad, pero tampoco es complicada; nosotros la complicamos y esa es la realidad. Cambia tu mundo, donde te toque estar y que tu sonrisa sea la marca registrada de tu vida. 



lunes, 19 de enero de 2015

La noche

Él miraba una vez más las estrellas; allí, solas en medio de un cielo completamente negro, parecieran que brillan sin ninguna misión particular. Nacieron simplemente para brillar, pensaba mientras las observaba. Luego de un rato, un pensamiento afloró su mente repentinamente. No nacieron simplemente para brillar, sino que brillan para mostrarnos que, aunque todo nuestro alrededor este negro, ellas siempre estarán allí, brillando. Su luz inundara nuestra noche de tinieblas intentando demostrarnos que cuanto más oscuro este nuestro mundo, ellas jamás se cansarán de brillar. Su perseverancia era de asombrar, pensaba mientras largaba una tímida carcajada.



Luego, un frió melancólico asomó sobre su alma al pensar si realmente ella estaba viendo lo mismo que él. Sabía que ella estaba lejos, ausente de su presencia. Sin embargo, una pregunta afloraba en su cabeza. ¿Sabrá que aquellas luces celestiales pueden darle una bocanada de esperanza a su vida?, reflexionaba mientras intentaba imaginarse su cara, su expresión, su pelo, su sonrisa. Las estrellas, brillantes y llenas de promesas, podían sin ninguna duda ser similares a lo que ella le trasmitía. En ese momento comprendió que aunque ella estaba ausente y lejos, su presencia nocturna iba a ser siempre bien recibida con aquellos astros celestiales. No importa donde esté ni hacia donde se dirija, solo bastaba mirar al cielo estrellado para encontrarse con ella. Así fue como aquel hombre comprendió que jamás iba a estar solo, sino que miles de estrellas iban a estar con él siempre.




miércoles, 7 de enero de 2015

Viaje a un mundo paralelo

Podría estar en ruinas el mundo pero si ella me miraba no hacía falta nada más. Nunca pude descubrir  que tesoro guardan esos cristales preciosos que posees como ojos. Son morfina en medio de tanto sufrimiento y descontrol. Al verla, automáticamente era transportado a un mundo paralelo. Un mundo creado para nosotros, donde ya no existía ningún tipo de impedimento ni descontrol. Ahí, los dos, mis poemas y su sonrisa, hacían un equipo inseparable. Su inocencia y su desnudes al mirarme era casi una mezcla celestial. Se soltaba el pelo, me miraba y sonreía... que placer de dioses. Quien diría que estábamos viviendo la aventura de nuestras vidas; estábamos sorteando al destino con una de las historias más maravillosas del mundo.


En aquel mundo de fantasía y amor ya no había tiempo ni espacio. Nadie era preso de nada. El único rey y señor era el amor. Cantábamos a los cuatro vientos que por una vez en la vida las cartas se nos habían barajado a nuestro favor. Pareciera que el destino se nos había puesto de nuestro lado. Sin presiones, sin prejuicios, sin ningún tipo de impedimento para demostrar que esta vez el amor había triunfado entre nosotros. Nos amábamos y esa era la ley que predominaba entre vos y yo. Ella me miraba con su sonrisa estrepitosa y nada faltaba. Éramos dos viajeros del amor, simplemente nos sacamos la lotería al encontrarnos y gastamos todo nuestro premio en pasajes hacia la felicidad. Sencillamente éramos dos soñadores con particularidades distintas; yo con mis poemas y ella con su sonrisa. Pero aun así, teníamos algo en común: Ambos queríamos volar.



martes, 6 de enero de 2015

Silencio mortal

Mirándote una vez más,
tratando de hacer callar las voces,
me encuentro frente a tu ser
y ya no sé qué hacer.

Pensando que ya he olvidado
aquel deseo que tenía por vos.
Quizá sea un juego del destino,
quizá sea una falsa ilusión mía,
quizá sea un enigma sin descubrir.

Pero apareciste sin pedir permiso,
te metiste en mi mente a los gritos
ya nada podría cambiarte,
ya nadie podría ocupar tu lugar.


¿Qué podré hacer? Mi cabeza va a estallar.
Cuando te veo todo tiene sentido,
mi vida cobra color al ver tu sonrisa
llenas mi alma, me devuelves aquello
que he buscado sin cesar durante años.

Pero me encuentro solo aquí,
observando tú hermoso cabello,
telas finas sobre tu cabeza
que al viento hacen enaltecer.

Me encuentro aquí, observando
la mirada que traes bajo esas pantallas.
Que causa mi insomnio y mi desvelo
mi fuga y mi encuentro.

El miedo corre por mis venas,
no sé qué decirte, no sé cómo mirarte.
La ansiedad hace temblar mis piernas
y vos solo te me quedas mirando,
pensando que quizá he perdido la cabeza.

Es que vives dentro mío, vives en mi mente.
Cada día intento mantenerte viva
intento poder abrazarte y
ya nunca poder despegarme de vos.

Pero simplemente me quedo
perplejo ante tu despedida.
Un beso en una mejilla, y un abrazo
me dicen que quizá nunca seas para mí
y que he perdido otra oportunidad
de decirte lo mucho que te amo.





lunes, 5 de enero de 2015

Momento sublime

Él tenía algo que decirle. Ella tenía una sonrisa que mostrarle. Quizá el destino los haya unido, quizá el azar haya jugado con sus vidas un segundo. Pero ahí estaban, cruzando miradas. Cansados de cargar una vida de errores, se propusieron jugar un segundo a ser mayores. Pensaron que ya no hacía falta pensar, sino que sentían que lo único que debían hacer era sentir. Sentirse. Vivirse.

Ella con su tierna mirada y su sonrisa de risueña. Él con su locura desdibujante y su frescura de otoño. Se veían y el mundo frenaba. Estaban creando historia, estaban haciendo vida. Ya no importaba nada más. El tiempo pasaba a segundo plano. Nada ni nadie podría detenerlos. El mundo giraba alrededor suyo y la vida continuaba. Sin embargo prefirieron seguir sintiéndose. Ella fumaba deseos. Él aspiraba sueños. Juntos se intoxicaban de amor. Aquella droga más dañina y hermosa que cualquier otra.

Fueron segundos pero parecieron centenares. Él la miro, ella se escondió entre sus manos, buscando algún refugio a su timidez. Y sucedió lo inesperado. Se besaron. Un manantial celestial rondaba alrededor de estos dos románticos emprendidos. Era como si en ese momento estaban viviendo exactamente lo que tenían que vivir. Para esto fueron creados. El cielo estaba a sus pies, ya nada podría detener a estos dos emprendedores del amor.

Habían jugado la última carta de su mazo. Ni él ni ella sabían si habían jugado correctamente, pero qué más da. Estaban ebrios de amor. Ya habrá tiempo de resaca. 





domingo, 4 de enero de 2015

Solo cierro los ojos

Solo cierro los ojos
y es ahí donde puedo tenerte.
Solo ahí puedo decir que eres mía.

Solo ahí puedo mirarte,
sentir que el tiempo no corre
sino que nos envuelve y juega con nosotros.

Solo ahí puedo besar
tus preciosos labios y sentir
que nuestras pasiones se unen.

Solo ahí puedo ver en tus ojos
la dulzura de tu alma y pensar
que ya nada podrá separarnos.

Solo ahí puedo acariciar
tu hermoso rostro,
escultura de dioses, perfecta creación.

Solo ahí puedo ser el fundador
de aquella marca divina
que da forma a tu sonrisa.

Como quisiera poder creer
que todo esto es real.
Sin embargo, la melancolía corre
por mis venas al ver
que he abierto los ojos y todo aquello
que alguna vez pensé fuese real
se desvanece en un segundo.

Pero he decidido volver a cerrarlos
y disfrutarte una vez más
porque sé que solo ahí puedo decirte
Te amo.