martes, 24 de marzo de 2015

Recuerdo

Había podido elegir cualquier recuerdo para mantener por la eternidad, pero elegí este. Elegí aquel día cuando te vi por primera vez, sonriente en el atardecer de un día frio y nublado. Realmente iluminabas el panorama, iluminabas mi panorama. Sonreías y el mundo temblaba a tu paso. Eras lo más hermoso que jamás podría ver. Sinceramente ya había abandonado mi creencia en el amor... pero te vi. Desde aquel día nada fue igual, mi vida se tornó una ida y vuelta entre tu sonrisa y mi corazón.

Desde tu precioso cabello hasta tu maravilloso caminar eras una escultura hecha por los mismísimos dioses. Todo de vos era asombroso, mi corazón gritaba de amor cuando te acercabas hacia mí. Me sonreías y definitivamente mi vida estaba completa. No podría pedir nada más, solo volverte a ver.


Es que jamás te diste cuenta el poder que generó en mí tu presencia aquel día. Abriste la puerta que tanto tiempo había mantenido cerrada. Me enseñaste que en la vida todavía se puede amar; todavía hay lugar en el mundo para el amor y mi lugar era con vos. No sé si algún día podré volver a verte, realmente deseo que sí. Lo único certero es que tu recuerdo en mi corazón se va a quedar y jamás te olvidare.